El espíritu de Ramadán/The spirit of Ramadan

Como conté en mi post anterior, en el que hablaba un poco sobre el Ramadán, el Iftar es la comida con la que se rompe el ayuno al caer el sol. Por lo general los expatriados en Dubai conocemos el de estilo buffet, con muchísima comida, y una inmensa variedad de platos. Una gran cena con aire de celebración. Casi como en Europa se vive la Nochebuena.



Pero el sábado pasado, y de nuevo gracias a los Unseen trails de Frying Pan Adventures y Gulf Photo Plus tuve la oportunidad de participar en un Iftar muy especial en el barrio de Deira, en el Dubai antiguo y más popular. Y conocer, un poco más profundamente, lo que es el verdadero espíritu de Ramadán.
Lo primero que llama la atención, cuando llegas a Deira antes de caiga el sol, es que hay una calma asombrosa frente al bullicio que encuentras usualmente este barrio.


Caminamos por calles casi vacías. Y cruzamos plazas en las que descansaban los hombres charlando a la espera del Iftar.
Nos encontramos con gente de distintas edades y nacionalidades haciendo cola delante de mezquitas, donde, según nos explicaron, se entrega comida (por lo general Biryani -un arroz estilo indio-), para celebrar el Iftar.


Más adelante vimos como en varias calles se coloca la “mesa”, sobre el pavimento: Una gran alfombra plástica, donde se sientan quienes están ayunando con un mantel, también plástico, sobre el que se pone la comida.


Estas mesas improvisadas se fueron llenando de gente descalza, y el ambiente se impregnó de olor a naranja. Todos sentándose, unos junto a otros, esperando a romper el ayuno.


Este se rompe como lo hacía Mahoma, comiendo un número impar de dátiles. Por lo general se sigue con frutas, y alguna comida calórica, como unas samosas, por ejemplo; Biryani (el arroz que mencioné antes), o una sopa llamada Kanji (como en nuestro caso), hecha con arroz, cabra, lentejas y especies. 


Tuvimos la suerte de ser invitados a unirnos a un Iftar organizado por IMAN Dubai, la asociación india musulmana (Indian Muslim Association) en el que comen 2500 personas. Todo absolutamente gratis, no sólo para nosotros, sino para todas esas 2500 personas (y 1500 más, en otros lugares, a quienes se les hace llegar la comida). Porque hay que recordar que gran parte del significado de este mes gira alrededor de la caridad: De dar a aquellos que más lo necesitan.


El sentimiento de expectación, la calma de los minutos previos al iftar es apabullante. La gente espera conversando, mientras le quita la piel a las naranjas, o la semilla a los dátiles. Quienes están en sus casas se asoman por la ventana.


Nosotros tuvimos el privilegio de poder sentarnos junto a quienes rompían el ayuno, sobre ese suelo que irradiaba calor después de un largo día de verano dubaití. Y fue impresionante la cara de agradecimiento y gestos de aquellos que estaban junto a nosotros, reconociendo que participáramos en algo tan especial para ellos


La hermandad se respiraba en el ambiente. Nosotros, casi todas mujeres, casi todos extranjeros (sólo dos musulmanes) éramos uno más. Y aquí debo confesar que, pese a que no soy una persona religiosa, por primera vez tuve ganas de ayunar. De sentir aquello que se siente. Entendí el valor del ayuno; de ponerte en el lugar del más necesitado; de ejercer el autocontrol. El vaso de agua que tomé me supo a gloria después de dos horas caminando a 40 grados y pensé en el taxista que me había llevado hasta Deira, y que llevaba sin tomar nada desde que se levantó a las 7 de la mañana.


  
Last saturday I had the chance to take part in a very special Iftar. The one organised by IMAN Dubai (Indian muslim association), in Deira. It was a very humbling experience that I am very grateful for. The feeling of bonding was inmense. The intensity of the minutes before breaking the fast were incredible.

What a wonderful experience I was able to live thanks to the Unseen trails, the spirit of Ramadan, organised by Frying Pan Adventures and Gulf Photo Plus. It is definitely something you have to feel: walking through a surprisingly quiet Deira before sunset and seeing how the neighbourhood comes back to life right after Iftar. It is a MUST!

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Ramadán

20 comentarios:

  1. He sentido emociones curiosas pero gratificantes mientras leía tu post. Qué bien sabes transmitir sensaciones del ambiente. Entiendo mejor el significado del ayuno, los rezos, la solidaridad y la hermandad entre musulmanes que explican en la mezquita. Gracias por hacernos participar de este Iftar.

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    1. Gracias!!! Pero no digas que eres mi mamá. Jajaja.

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  2. ¡Jo, Úrsula, me ha emocionado leerte!
    No puedo estar más en las antípodas de la religión pero esa sensación de compartir, de respetar, de incluir a los demás me toca muchísimo la fibra.
    Me gusta mucho conocer algo más una cultura tan distinta como la que implica el culto religioso al islam y más en un día como el de hoy.
    ¡Gracias por contarnos tu experiencia!

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    1. Mil gracias, Pilar. Me encanta saber que te gusta!!! Muack!

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  3. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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  4. Nuevamente te felicito por este post del Iftar del Ramadan, en el que trasmites detalles y emociones que nos permite entender una cultura y costumbres diferentes. Felicitaciones eres una excelente comunicadora.

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    1. Muchas gracias, Charo. Tú siempre tan amorosa!

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  5. En este mundo nos hace falta mucho ponernos en el papel del otro,quizás así empatizariamos más y habría menos intolerancia.

    Hay alguna foto que me rechifla, felicidades

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    1. Efectivamente! Si nos pusiéramos en el lugar del otro de vez en cuando otro gallo cantaría!
      Un beso y gracias por lo de las fotos!

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  6. Qué lindo, Ursu! El ańo pasado estuve en Istanbul durante Ramadán. El Iftar en frente de la Mesquita Azul fue impresionante! Me hubiera gustado romper el ayuno con ellos. Qué suerte que te tocó!

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    1. Chanita, lo de la mezquita azul debe de haber sido impresionante también! Un beso y ya sabes que te estoy esperando! <3

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  7. ¡Que sorpresa más interesante! Muchas veces te he recordado, especialmente el pasado año que pasé tres meses en Dublín, porque tu me ayudaste a dar ese primer paso a Malta y ya he podido tener autonomía en un país extranjero. Te va mucho viajar por el mundo y me alegro saber que has tenido más hijos.

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    1. Y yo siempre me acuerdo de ti, Isabel! Puedes creer que aquí mi inglés se ha vuelto un desastre? Larga historia que contaré en el blog... qué tal fue tu experiencia en Dublin? Un beso muy grande!

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  8. Apenas descubro tu blog... y esta entrada me ha encantado. Año con año se lee del inicio del Ramadan pero solo esta vez tengo una idea mas precisa de lo que es y la sensacion que hay en esas fechas. Por aqui seguire, saludos!!

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    1. Hola! gracias!!!! A mí me pasaba como a ti, oía y leía Ramadán pero no sabía lo que significaba, en la práctica. Y me encanta haber podido experimentarlo y haber podido ponerle un sentido a todo!
      Por aquí estaré, posteando! Un abrazo.

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  9. Ursula me ha encantado el post, tan bien contado que me han entrado ganas de estar alli contigo. Debe de ser impresionante el poder compartirlo con ellos y como tu dices a esta temperatura y sin poder beber agua una gran manera de autocontrol la verdad. Un beso

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    1. Gracias, guapa! Ya sabes que aquí estamos para cuando quieras. Un beso grande.

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  10. Lindísimo y emocionante post. Besos.

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  11. Qué lástima que luego la religión degenere por culpa de unos fanáticos.

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Soy Ursula

Y me gusta el chocolate, la risa de mis hijos y disfrutar del mar.
Crecí inmigrante y ahora soy expatriada en Dubái.