Ramadán en Dubái

Ya he hablado aquí de qué es el Ramadán, las normas que hay que tener en cuenta (no beber, comer o fumar en público durante el día, por ejemplo) y lo que significa para la comunidad, pero tenía ganas de escribir un post sobre lo que es el día a día de vivir o estar en Dubái durante estas fechas.


Lo primero que me sorprendió fue el tema de los horarios: sí, durante este mes cambian. Esto quiere decir que los horarios son distintos a los de siempre, ya sea en oficinas (públicas o privadas), o en los servicios: médicos, repartidores, etc.

Justo antes de comenzar el “mes sagrado”, el gobierno hace un anuncio en el que dice cuáles serán los horarios de los organismos públicos, y los privados lo eligen teniendo en cuenta un máximo de horas en las que se puede trabajar. Por lo general se empieza más tarde y se termina antes.

Lo que tengo que explicar aquí es que necesitan adaptar los horarios ya que, aquellos que están ayunando, después del iftar, hacen otra cena, llamada Suhoor (se dice "sujur"), que puede durar hasta antes del amanecer. Y, aquellos que duermen se tienen que despertar varias veces durante la noche para tomar agua y lograr reequilibrarse por la falta de agua del día.

Con el tema de los horarios, me pasó, por ejemplo, que en mayo fui a ver a un médico (musulmán), que me dijo que tenía que volver en un mes para hacer una revisión. Cuando le pedí hora a la secretaria me dijo que “ah, en un mes es Ramadán, así es que te pongo para ese día, pero te llamo el día anterior para decirte en qué horario trabajará el doctor, porque todavía no lo sabemos”.  Y, como había prometido, me llamó un día antes a la fecha acordada, para decir que el doctor trabajaría de 11.00am a 4.00pm. Lamentablemente, no he podido ir a verlo porque… y aquí viene otro tema relacionado:

Los colegios también cambian de horarios: se atrasa la hora de entrada (que debe de ser entre las 8.00 y las 8.30am) y se adelanta la de salida. Ya que sólo puede haber clases durante 5 horas diarias. Entonces, si antes tenías las cosas más o menos organizadas en cuanto a dejadas y recogidas en los colegios, y lo que podías hacer cuando los niños estaban "ocupados", durante Ramadán toca correr un poquito más y reorganizarse para que todo cuadre.

Todo esto, recordemos, con un calor brutal y sin poder beber o comer en público*

Esto trae otro capítulo del que ya he hablado antes... La mayoría de bares o restaurantes están cerrados durante el día, lo cual vuelve un poco loca a una amiga.



A mí me resulta rarísima la sensación de ir por los centros comerciales, y encontrarme con que los locales de comida están abiertos, pero con las máquinas de café tapadas,  las mesas vacías y sin nadie que te atienda.


Lo divertido es que las típicas cafeterías de latte macchiato (el Starbucks, claro está) sí atienden, pero te preparan tu café, con tu nombre, sólo si te lo llevas contigo (y supongo que si no lo tomas camino a tu coche).



Como contaba en mi primer post sobre Ramadán, aunque muchos restaurantes están cerrados durante el día, hay otros tantos que sí atienden, pero lo hacen tapando las ventanas con unas cortinas para que no se pueda ver ni la comida del interior, ni a la gente comiendo. 



Es muy curioso ir a comer a uno de estos lugares, porque durante un ratito sientes casi como si no estuvieras en un país del Golfo, ya que no ves velos, ni trajes típicos de la zona. 

Creo que no mucho más cambia en lo que se refiere al día a día de los que no somos musulmanes, simplemente tenemos que readaptarnos un poquito en cuanto a los horarios y cambiar las costumbres en cuanto a comer en público. 

Ya falta poco para que termine el Ramadán... y, aunque mucha gente me decía que es un periodo difícil para los no musulmanes, a mí me ha resultado una experiencia bastante interesante. 



So, even though I already wrote a post on what is Ramadán, as well as what you can and can't do during this period, I wanted to write a bit about what is the day by day like here during this time.
What surprised me most is that time-tables change. This means offices have different working hours, some doctors don't give you an appointment until very last minute, and schools change their starting and finishing time, making you reorganize your schedule for drop-offs as well as pick-ups. 

You find a very surprising sight as restaurants are open, but empty in malls, and those that are open work with curtains hiding people and food from those passing by. 

I was honestly told living here during Ramadan was a bit difficult, but, as it is coming to an end, I must admit I haven't found it that hard, but rather interested. 

*Confieso que he tenido momentazos de esconderme dentro del auto, meter mi botella de agua en una bolsa y desaparecer por abajo de la ventana para poder refrescarme un poco... 



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Ramadán

2 comentarios:

  1. ¡Madre mía!
    Me resulta increíble lo que cuentas Úrsula y muy interesante, la verdad es que desconocemos mucho lo que significa vivir en un régimen político-teocrático (por lo que cuentas, la religión marca la pauta de todo absolutamente).
    No sé, después de lo vivido estos días por aquí... deberíamos mimar más nuestro sistema político, por tantas cosas..
    ¡Geniales estos posts!
    Bss peninsulares!! ;-)

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  2. A mi también me llamaría mucho la atención esas cosas que cuentas, la readaptación de horarios me parece normal aunque quizá para nosotros occidentales algo inexplicables. Me parece super interesante todo lo que nos cuentas, me gusta el Dubai que me enseñas y estas consiguiendo acabar con la imagen frivola que tenía de ese país.Besos

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Soy Ursula

Y me gusta el chocolate, la risa de mis hijos y disfrutar del mar.
Crecí inmigrante y ahora soy expatriada en Dubái.